Atando Cabos – Boletín #3: Formas de comunicarse

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La Fragua de Vulcano de Diego Velázquez en Wikipedia.

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¡Hola! ¿Qué tal?

Espero que la semana haya ido como esperabas, hayas logrado un reto, hayas aprendido algo nuevo, te hayas reído un montón y hayas hecho lo que más te apetecía en casi todos los momentos.

Gracias por estar aquí conmigo. Hoy reflexiono sobre el inglés y otras formas de comunicar.

El inglés sigue siendo una asignatura pendiente

Imagen de Valery Kachaev. 

El otro día, mi hermana me contó que había tenido que ir al hospital con una compañera que sólo habla inglés para poder entenderse con el médico.

El inglés sigue siendo nuestra asignatura pendiente.

Reconozco que a mí este ejemplo no me sorprendió porque el inglés es una espina clavada desde la EGB donde la enseñanza se limitaba a hacernos memorizar vocabulario o sentencias gramaticales sin apenas conversación u otra aplicación práctica. Claro, que esto no es de extrañar cuando el profesor de inglés era el mismo que el de historia y nunca había estado, ni de visita, en “la Gran Bretaña”.

De hecho, con mayor o menor intensidad según el momento, me he pasado toda la vida “aprendiendo” inglés por mi cuenta y en ello sigo.

Pero claro, esta soy yo y aunque por extensión incluya a la mayor parte de mi generación (siempre hay gente a la que se le han dado mejor los idiomas o ha tenido una mayor inmersión en otra lengua), me entró curiosidad por saber si esta idea arraigada seguía siendo cierta o si por el contrario, las nuevas generaciones se defienden mejor en una convención de la ONU.

Así que busqué un poco y encontré el informe con el EF English Proficiency Index 2021.

El EF EPI es una prueba online estandarizada que evalúa las competencias en inglés de más de 2 millones de personas en 112 países y los representa en un índice.

540 es el valor más reciente de nuestro país que nos sitúa en la posición 33 del índice y en el lugar 25 de los 35 países europeos, con un nivel de conocimiento medio.

Este número no es perfecto. Tiene sesgo porque la prueba es voluntaria, solo la realizan las personas que tienen interés en aprender inglés, disponen de acceso online y son mayormente jóvenes (media de edad son 26 años). Aunque en general, representa los diferentes grupos demográficos, edades y géneros con lo que a priori puede ser válido para comparar niveles en Europa occidental con condiciones de entorno similares.

Dice el informe:

“El nivel de inglés en Europa sigue siendo más alto que en cualquier otra región y ha aumentado considerablemente desde 2011. Sin embargo, la diferencia entre el nivel medio de Francia, España e Italia, tres de las mayores economías europeas, y la media de la UE, es notablemente estable. A pesar de una mejora significativa en la última década en estos tres países, ninguno está mejorando lo suficientemente rápido como para alcanzar a sus vecinos.”

Estamos estancados desde los últimos 8 años aunque la distribución ha variado con avances en los adultos, que buscan mejorar sus carreras profesionales o hacerse nómadas digitales.

Podríamos pensar que los países latinos tienen más problemas con la lengua aunque eso no me vale porque tenemos excepciones claras con Portugal que ocupa el séptimo puesto con un nivel muy alto.

Aparentemente, la enseñanza en nuestras escuelas no es suficiente y el modelo bilingüe implementado de manera desigual desde hace más de 15 años, no parece haber contribuido de manera representativa en la mejora de nuestros jóvenes.

¿Por qué no nos empezamos a fijar en nuestros vecinos?

Referencias:

El nivel de inglés en España sigue a la cola de Europa

EF English Proficiency Index 2021

50 años “aprendiendo” inglés

El pensar en educación me provocó curiosidad por saber desde cuándo se enseña la lengua de los hijos de la Gran Bretaña en nuestro país. Rascando, rascando, me enredé en una maraña de planes de estudios, reales decretos y leyes que se remontan a principios de siglo XIX con datos curiosos que me llamaron la atención.

Fernando VII, el peor rey de España (y reyes malos hemos tenido un rato)

Los primeros intentos por universalizar la educación y alfabetizar a los ciudadanos se presentaron en las Cortes de Cádiz en 1813, pero se vieron parados con la llegada de Fernando VII a España tras la expulsión de José Bonaparte.

Se quiere una educación pública pero no se puede y al inglés ni se le huele

En 1836, el Duque de Rivas, introdujo un plan de estudios que incluía la enseñanza pública financiada, de manera irregular, por fondos de pueblos, donaciones y caridad e incluye la enseñanza de lenguas vivas, que es como se llamaba a los idiomas extranjeros en algún curso de educación secundaria pero sin especificar ningún idioma concreto.

Este es un periodo marcado por las guerras carlistas con lo que hubo poco dinero para la educación pública y con ello pocos avances al respecto.

Intentos de secularizar la educación. Inglés sólo en estudios superiores y profesionales 

En 1845 se promulga la Ley Pidal para secularizar y normalizar la educación. Aparece por primera vez el inglés como optativa y alternativa al alemán en los cursos de ampliación de secundaria. Nada de otros idiomas en primaria y sólo algo de francés en secundaria elemental.

Este plan nació muerto por las fuertes presiones de moderados y de la Iglesia. Así que cuando volvieron los primeros al poder, se instauró la Ley Moyano de 1859 que es el plan educativo que con modificaciones relativas, nos acompañó hasta la Ley General de Educación de 1970 (LGE). ¡Más de un siglo!

Más de un siglo de educación obligatoria pero sin inglés

La reforma de Moyano ordenaba la educación en: primaria obligatoria desde los 6 a los 9 años, secundaria, facultades con enseñanza superior y profesiones.

Respecto a las lenguas vivas, hay pocas modificaciones respecto al plan anterior. La educación en inglés aparecía sólo en los estudios de secundaria superior o en los estudios profesionales más relacionados con máquinas, metalurgia o comercio y siempre como alternativa al alemán.

La enseñanza de idiomas considerada una categoría inferior durante mucho tiempo

Durante casi todo este periodo, los profesores de idiomas no tenían el mismo reconocimiento ni el mismo sueldo que el resto de cátedras y no se exigía titulación.

Aunque hubo momentos en que la lengua extranjera de bachillerato elemental se podía elegir con opciones entre francés, inglés, alemán, italiano e incluso portugués en algún plan, el instituto imponía normalmente el francés porque eran los docentes que tenía.

Con Franco las lenguas extranjeras dejaron de llamarse vivas para llamarse modernas. Además, durante los períodos de guerra impuso que entre los dos idiomas a estudiar, era obligatorio el italiano o el alemán. Con lo instaurado que estaba el francés, poca gente llegaba a elegir el inglés.

50 años de inglés en las escuelas

A finales de los años 60 del siglo pasado, ya se empieza a ver la necesidad urgente de aprender inglés. En otros países europeos como Francia o Alemania ya lo incluyen en su educación primaria obligatoria.

En España se abren más escuelas oficiales de idiomas a lo largo del país porque la única existente en Madrid estaba saturada.

Es en 1970 cuando se aprueba la Ley general de la educación con EGB, BUP y COU, mi plan. Un nuevo plan para nuevos tiempos. El inglés empieza a tomar forma en nuestro país tanto en la educación primaria como en todos los cursos de BUP y COU.

Por selección natural se implanta el inglés como idioma extranjero principal en las escuelas y así ha seguido con la nueva reforma de la LOGSE en 1990 hasta ahora.

En fin, con 50 años de inglés en las escuelas ya deberíamos de saber lo que funciona y lo que no y actuar en consecuencia.

Referencias:

La lengua inglesa y su profesorado en la legislación educativa de segunda enseñanza y de estudios mercantiles, 1836-1953. María Antonia Fernández Menéndez.

La enseñanza del francés en el sistema educativo español. Perspectiva histórica.

Historia de la educación en España. Tomo ll: De las cortes de Cádiz a la revolución de 1868.

Ley 14/1970, de 4 de agosto, General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa.

IntructGPT: el algoritmo que sabe lo que queremos decir

Imagen de ivandesign en Canva.

El idioma surge para comunicar nuestras ideas, necesidades y hacernos entender en nuestro entorno.

Aunque el inglés ha conseguido ir más allá y se ha convertido en el lenguaje preferido para la ciencia, los negocios, el de Internet. Y ahora que nuestro mundo es más grande y global, es la lengua adoptada de forma natural como el lenguaje universal.

Hace poco, estaba en una visita guiada en español en Medina Azahara, la ciudad de Abderramán III, y me fijé que un chico del grupo estaba todo el tiempo cerca de la guía mirando a su móvil.

Me parecía bastante maleducado hasta que me di cuenta que estaba leyendo en inglés lo que la guía nos contaba en español.

El chico era árabe, no hablaba nada de castellano pero con su aplicación de traducción simultánea no dudó en apuntarse a la visita y seguirla en inglés.

Los traductores simultáneos son cada vez mejores y cada vez hay más. De hecho es una de las tareas de procesamiento del lenguaje natural más avanzada por el foco que ha puesto Google en mejorar sus aplicaciones.

Los tres principales desarrollos detrás de las mejoras técnicas de estas herramientas son:

  • El mecanismo de atención que permite extraer información del contexto de la palabra que se está traduciendo y con ello entender mejor su significado y la intención.
  • El transformer. Una arquitectura de codificadores y decodificadores por capas que paraleliza el procesamiento del lenguaje natural (limitado hasta el momento por su secuencialidad) y mejora el rendimiento para grandes conjuntos de texto.
  • Los grandes modelos de lenguaje pre-entrenados. Aprenden de grandes conjuntos de lenguaje mayormente sin etiquetar y transfieren su conocimiento para resolver otros problemas de los que tenemos menos información.

Estos avances funcionan como una matrioska. Los grandes modelos pre-entrenados se apoyan en la arquitectura transformer que a su vez se basa en el mecanismo de atención.

Modelos de lenguajes son GPT3, BERT, T5, Gopher que igual te suenan porque cada vez que aparece uno nuevo es presentado a bombo y platillo en todos los medios de información tecnológica.

Uno de los principales problemas de este tipo de algoritmos es que son modelos caja negra. Cuando aprenden directamente de tantos datos sin clasificar, dejamos de saber el porqué de sus decisiones y de controlar potenciales comportamientos dañinos de sesgos y estereotipos.

No es de extrañar que la semana pasada se hablara mucho de un nuevo modelo de lenguaje, InstructGPT de OpenAI, presentado como más veraz y menos tóxico.

InstructGPT detecta mejor las intenciones de un texto aplicando aprendizaje reforzado con retroalimentación por humanos (RLHF en sus siglas en inglés).

Lo que hay detrás de este nombre tan complejo es una persona que da pistas sobre si el resultado del modelo es correcto o no. Con esta información el mecanismo de aprendizaje reforzado define el objetivo a resolver y busca resolverlo en modo acción-recompensa.

Con la intervención de la persona podemos controlar mejor el resultado de la máquina.

Este algoritmo de aprendizaje reforzado de OpenAI ha aprendido a saltar hacia atrás usando en torno a 900 indicaciones de un evaluador humano. Animación de OpenAI.

Por ahora los resultados son prometedores pero hay letra pequeña. Aunque los primeros resultados sean mejores, no son invulnerables a un mal uso por parte del humano.

Referencias: Aligning Language Models to Follow Instructions

Una imagen vale más que 1000 palabras

Durante mucho tiempo el arte y la pintura fueron el lenguaje universal cuando la mayor parte de las personas eran analfabetas.

Hoy os traigo uno de los cuadros que más me gusta y que transmite sin necesidad de palabra: La fragua de Vulcano de Velázquez.

La Fragua de Vulcano de Diego Velázquez en Wikipedia.

Velázquez pintó este cuadro en Roma en 1630 y representa la escena mitológica en la que Apolo le comunica a Vulcano la infidelidad de su mujer, Venus, con Marte.

No quiero hablar del contraste de luz y sombra entre Apolo el dios sol, y Vulcano el dios de las tinieblas.

Ni de que Vulcano no esté pintado deforme y monstruoso como se le suele describir.

Ni de que nos muestre un momento del mito que no es el habitual ya que se suele centrar en el momento posterior en que Vulcano encuentra a los amantes in fraganti y los apresa para castigarlos.

Ni de que las figuras tengan formas de estatuas clásicas.

No, de lo que quiero hablar es de lo que nos transmite la cara de los personajes.

La cara de incredulidad de Vulcano es inequívoca. Pero, ¿qué me estás contando? le dice a Apolo.

Y, ¿qué te parece la de las de los cíclopes que ayudan en la fragua?

Por un lado miran sin creerse que Apolo pueda ser tan chivato y se presente con ese rostro de no romper un plato contando semejante humillación.

Claramente están pensando, ¡Aquí se va a liar la de Troya!

Me encanta Velázquez, deja poco margen de duda aunque deje espacio a tu imaginación.

Pon un museo en tu casa.

Imágenes de Format y Riccardo Bresciani en Canva.

El Museo del Prado de Madrid, casa de La fragua de Vulcano, ofrece visitas virtuales a través de su página web.

En general, casi todos los museos ofrecen ya experiencias interactivas e inmersivas en sus espacios sin moverse de casa.

Y es que desarrollar una página web es cada vez más fácil gracias a las herramientas no code.

Lo que resulta menos sencillo es elegir la mejor solución con toda la oferta de aplicaciones que hay.

Una de las plataformas que se está posicionando mejor en el ecosistema de desarrollo de páginas web y gestión de contenido es Webflow.

Webflow es un constructor visual tipo “drag and drop” que permite componer webs rápidamente, centrarte en la parte más creativa y de contenido y despreocuparte del código.

Además tienen buenos creadores de plantillas que cualquiera puede adaptar a su proyectos y avanzar más rápido en el lanzamiento de páginas profesionales.

Por la parte de la gestión de contenidos, se integra con las herramientas de automatización de flujos más populares para intercambiar información entre diferentes bases de datos.

Aunque no todo es positivo. Tiene su curva de aprendizaje como cualquier herramienta y un plan de precios un poco complejo de entender. Hay que estudiar un poquito.

Te dejo un manual que me he encontrado y me parece muy completito aunque si al final te animas a desarrollar tu web, no dejes de consultar la Webflow University.

Referencias: ¿Qué es Webflow? La guía definitiva

Me despido con un tuit de humor negro. No me pareció bien darle «like» pero es la mala jugada más curiosa que vi ese día.

¡Hasta pronto!

¡Gracias por leerme! Si te ha gustado, subscríbete para recibir las nuevas publicaciones y seguir Atando Cabos.

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